Nota editorial por Orlando Eijo Un enfoque distinto para el adiestramiento de agility. Hay personas que intentan obtener campeones de agility mediante los ejercicios de repetición. Es decir trabajando con traílla en la pista y repitiendo hasta que el canino sepa de memoria los obstáculos y pueda pasar a trabajar suelto. El resultado son caninos que a lo sumo podrán desempañarse pobremente, con escasa velocidad, con moderado entusiasmo, jamás pondrán todo de sí. ¿Hay alternativas? Claro que las hay. A lo largo de mis años de adiestramiento avanzado, tanto en caninos de exhibición, de cine y TV o de agility, he desarrollado técnicas instintivistas basadas en la estimulación de las tendencias caninas más primitivas y básicas. Aquí tienes el audio y video de este artículo. Si tu conexión es algo lenta, puede que se entrecorte cada tanto, en tal caso detenla unos minutos, y luego vuelves a dar play. Una parte estará entonces descargada en tu pc y correrá con mayor fluidez. Hay dos elementos que dominan la vida los lobos, cazar y organizarse. Son cazadores cooperativos, la capacidad de organizarse, de comunicarse, de crear un equipo, finamente coordinado, es lo que los hizo sobrevivir y evolucionar, y conquistar gran parte del planeta. Acá vemos cómo se mueve una manada de manera organizada como si fueran uno solo, un equipo. Y esto lo tienen nuestros caninos grabado en su memoria genética, y apoyándome en esto desarrolle técnicas de entrenamiento avanzadas. Durante miles de años los humanos usamos esta capacidad de los caninos en nuestro beneficio. Eliminando la última fase, la de ultimar a la presa, hemos desarrollado razas que tuvieran bien evidente este instinto para poder así controlar el ganado. Si prestamos atención vamos a ver que la actividad de agility como las actividades de adiestramiento avanzado, que exigen del canino mucha voluntad, mucho esfuerzo, nosotros estamos empleando el mismo principio. El tema entonces es saber cómo llegar a distinto del canino. Como llegar a eso que tiene guardado en su memoria genética para poder alcanzar esos centros de conducta que son los que nos van a servir para conseguir del canino toda la voluntad y su máximo esfuerzo para llevar adelante este tipo de trabajos. Convertirnos en el alfa y el guía, que lidera los movimientos de un equipo, en este caso hombre canino, pero que en la mente de nuestro canino es una manada de lobos, tiene que basarse en técnicas instintivistas. Nosotros no vamos a poder llegar al instinto profundo del canino si nos basamos en técnicas conductistas, que son las técnicas de asociación, las del tipo de " reflejo condicionado de Pavlov ", por el contrario nosotros tenemos que basarnos en técnicas que estimulen los centros de conducta instintiva de nuestro canino. Que como ya vimos en otros artículos de esta revista, y es un lobo. Nuestro canino es un lobo, y esto ya no es materia de discusión después de las investigaciones con la tecnología moderna sobre el ADN mitocondrial de lobos y caninos, ya no queda ninguna duda, inclusive la nomenclatura eliminó al Canis Familiaris, el cual ya no existe más, reemplazado por el único que existe que es el Canis Lupus. Es decir el lobo y nuestro canino son una misma especie llamada lobo. Entonces nosotros vamos a basarnos en el instinto que el canino ya trae, para desarrollar técnicas de adiestramiento que nos permitan obtener del canino el mayor entusiasmo, toda la voluntad, y que tanto el canino como nosotros disfrutemos de este trabajo como un equipo, como un verdadero equipo, es decir, a una manada de lobos. Te mando un abrazo. Orlando Eijo