El Rincón del Adiestrador La influencia del color de los ojos del entrenador (segunda parte) Los perros basan su esquema de comunicación fundamentalmente en el lenguaje gestual. A falta de un lenguaje fonético más amplio, los perros basan su esquema de comunicación fundamentalmente en el lenguaje gestual. Los humanos también poseemos esta capacidad, pero en los perros su capacidad de lectura de estos mensajes se encuentra mucho más desarrollada, al igual que ocurre con las personas sordas, cuando el lenguaje fonético articulado se limita, crecen las capacidades de observación de los gestos. Es así que el perro a pesar de tener una escasa capacidad de apreciación de elementos estáticos en su visión, puede leer con completa precisión todo lo que los gestos expresan. Las pupilas son entonces para ellos una especie de garganta capaz de emitir un claro mensaje. Observemos entonces las figuras de ojos a continuación: En las miradas de la izquierda tanto superior como inferior las pupilas tienen el mismo grado de contracción, mientras que en las miradas de la derecha tanto superior como inferior posee en grado de datación similares entre sí. La columna de la izquierda indica un grado exactamente igual de disgusto o desagrado. La columna de la derecha expresa o grado exactamente igual de placer, agrado, aprobación. Sin embargo en ambas columnas observamos que los ojos claros parecieran estar con su pupilas más contraídas que en los ojos oscuros. Es decir, no importa que como en este caso tengan el mismo grado de dilatación, el ojo más claro aparenta siempre una pupila más contraída que el ojo oscuro. Tal es así que la fila superior, en el caso izquierdo y derecho, tienen el aspecto de ser miradas más agresivas que las de la fila inferior. Deducimos entonces que en los ojos claros es más difícil expresar agrado y aprobación que en los ojos oscuros, mientras que en los ojos oscuros en más difíciles de expresar disgusto o desaprobación que en los ojos claros. Observemos lo que ocurre en el momento de expresar desagrado o desaprobación con el comportamiento de nuestra pupilas: Ahora observemos lo que ocurre momento de expresar agrado o aprobación por el comportamiento de las pupilas: Los perros son naturales observadores de los ojos humanos o caninos. Si hemos logrado un nivel de comunicación y jerarquización tal que el perro pueda sostener su mirada en nuestros ojos sin que ello signifique desafío, sino por el contrario curiosidad y deseo de aprender, entonces nuestros ojos podrán expresarle una serie de mensajes pedagógicos. Cuando jugamos con una pelota en nuestros pies es bastante común que el cachorro nos mire a los ojos para adelantarse en el saber de la dirección hacia la cual arrojaremos dicha pelota. Sólo en unos pocos casos el perro observa con atención el pié mientras que en la mayoría se concentra en nuestra mirada, o alterna mirando a los ojos y el pié. El mejor adiestrador es aquel capaz de reforzar con los gestos de su cuerpo y las expresiones faciales todo lo que dice verbalmente, esto incluye por supuesto el lenguaje propio de las pupilas. Es importante entonces saber que quien tenga ojos claros deberá tener en mayor cuidado en reforzar todas sus expresiones de agrado y aprobación con el lenguaje corporal, ya que naturalmente el ojo claro expresa con mayor facilidad el disgusto, desagrado, desaprobación que los refuerzos positivos. Y quien tenga ojos muy oscuros deberá dominar muy bien el lenguaje corporal en lo que respecta a disgusto y desagrado, ya que sus pupilas tenderán a confundirse con el iris, dando siempre la impresión de estar dilatadas, y por lo tanto cuando desapruebe al perro sus ojos podrían estar diciendo lo contrario. Es bastante común en estos casos encontrarnos con personas de ojos oscuros que no logran hacer entender al perro su desaprobación, y personas de ojos claros que no logran relajar lo suficiente a su mascota, la cual parece comportarse siempre insegura y temerosa ente la mirada de su maestro. Una vez más, como siempre lo pido, vamos a ponernos en lugar del perro. Pensemos en cómo interpretaríamos nosotros las pupilas de ojos oscuros y ojos claros, y para ello modificaremos el color del iris de un mismo perro en la misma foto: Si al observar que estas dos imagines se escuchara un gruñido ¿Cuál de los dos piensa el lector que sería el perro que lo está emitiendo? En ambos casos las pupilas se encuentran con el mismo tamaño, sin embargo al colorear el iris de la izquierda y darle un tono claro todo el aspecto cambia, los ojos claros tienen un aspecto mucho más amenazador que los oscuros, ya que el contrastes entre la pupilas y el iris en mucho más marcado. Esto que acabamos de ver nosotros en este pastor alemán blanco es lo que el perro ve en nuestras miradas cuando tenemos diferentes tipos de ojos. Por lo tanto debemos tener en cuenta que los ojos muy claros y los ojos muy oscuros requieren de mayores esfuerzos por apoyar con los gestos corporales lo que queremos transmitir. Orlando Eijo