El Rincón del Entrenador
La influencia del color de los ojos del adiestrador
El proceso de aprendizaje en los animales se basa en la comunicación de la aprobación y desaprobación. Para esto todos los animales incluyendo los humanos cuentan de manera innata con un repertorio de gestos, características físicas, ademanes, vocalizaciones, evolucionados durante millones de años para cumplir con su meta de la manera que ningún método académico de pedagogía ha logrado superar.
Esta nota surge a partir de la tutoría realizada a uno de nuestros alumnos de España.
Para quienes siguen nuestros cursos o los han seguido, éste es un tema conocido, basta repasar el que el módulo 5. Para quienes no conocen nuestras técnicas, todo lo vertido aquí podrá parecerles algo extraño.
El proceso de aprendizaje en los animales se basa en la comunicación de la aprobación y desaprobación. Para esto todos los animales incluyendo los humanos cuentan de manera innata con un repertorio de gestos, características físicas, ademanes, vocalizaciones, evolucionados durante millones de años para cumplir con su meta de la manera que ningún método académico de pedagogía ha logrado superar.
De acuerdo con investigaciones realizadas en el instituto Max Planc de Psiquiatría en Münich, todos los animales cuentan con un espectro de elementos de comunicación que abarca desde ademanes de aprobación y desaprobación, hasta la construcción de modelos de ejemplo y la enseñanza de la lengua.
En algunos casos las características físicas han evolucionado para apoyar a este espectro de elementos de comunicación. Podemos mencionar por ejemplo casos de auto-imitación como la de algunos mandriles, en cuyos machos dominantes ha evolucionado una imagen facial que imita a la imagen de sus genitales. Dichos genitales están naturalmente ocultos debido a su postura corporal. Esta imagen facial tiene por objeto comunicar desde sus situaciones en las jerarquías hasta estados de ánimo.
Se sabe que en un gallinero si procedemos a teñir la cresta de un gallo con azul o violeta, éste gallo perderá su capacidad de ejercer el poder jerárquico. El teñido no significa que el gallo en sí haya cambiado, pero hemos mutilado uno de los elementos capaces de transmitir un claro mensaje, ese elemento es su brillante cresta roja. A partir de ese momento este gallo será perseguido y picoteado por todas las gallinas y pollos del lugar y para su sorpresa nada podrá hacer para ejercer el poder.
En el artículo de este sitio titulado La Visión Canina, destacamos que los perros no tienen capacidad de apreciar los detalles, ya que han evolucionado para detectar cualquier leve movimiento, pero no así los detalles y los colores. La escasa cantidad de conos y la elevada concentración de bastoncillos, son responsables de que el perro aprecie los colores con una baja intensidad como si de leves pasteles se tratara, pero tenga una gran capacidad de detectar variaciones de luces y sombras, es decir de contrastes, mediante los cuales puede percibir cualquier movimiento.
Concluimos entonces que los perros no distinguen bien los detalles estáticos pero sí captan perfectamente los más leves movimientos de contraste. Ahora veremos como es que pueden obtener información con la observación de los ojos.
Las pupilas no son estáticas. Responden con contracciones y dilataciones a la variación en más o en menos de la luz ambiente. Pero también estas contracciones y dilataciones están conectadas con los estados de ánimo. Es así que cuando algo disgusta la pupila se contrae mientras que cuando algo agrada la misma se dilata. El lenguaje de las pupilas está ampliamente estudiado en las técnicas de ventas y relaciones humanas. Pero nadie lo ha destacado en ningún manual de adiestramiento de ninguna clase de animales. No se ha prestado atención a uno de los elementos de codificación más importantes con que cuenta el sistema facial de comunicaciones.
los estudios Disney han prestado mucha atención a este detalle. Observaremos que los personajes destinados a ganar el afecto del público, cuentan con ojos grandes, redondos, cuya pupilas se encuentra ampliamente dilatadas. Mientras que aquellos personajes que ocupan el lugar de los villanos, suelen tener las pupilas constantemente contraídas, reforzando esta imagen con un color del iris claro, algunas veces amarillo o incluso blanco. Mientras que los personajes adorables poseen iris pardos o azules oscuros, nunca celestes claros sino turquesas. La idea es incrementar la sensación de pupila dilatada en los buenos y pupila contraída en los malos.
Orlando Eijo