Nota editorial
Jugando con la misma moneda.
Comunicación entre clanes de perros en las noches
Artículo de un adiestrador español
Este es un interesante e ingenioso artículo que nos hizo llegar uno de nuestros alumnos.
Este joven adiestrador español, con solo 17 años de edad, se perfila como una de las grandes promesas para el mundo del adiestramiento y comportamiento del futuro.
El artículo por él creado se refiere a la comunicación entre clanes de perros en las noches. Pocas personas han observado este detalle y solo se limitan a decir “ladran los perros, debe andar alguien por ahí”. Sin embargo, no todos los ladridos tienen como objetivo llamar la atención del resto para dar aviso de alguna anomalía, en muchas ocasiones nos encontramos con un sistema de comunicación tan misterioso como fascinante, residuo modificado del sistema de comunicación entre clanes de los lobos, y análogos a los tambores africanos entre tribus. ¿Qué dicen? ... aún no hemos podido saberlo.
Jugando con la misma moneda
Desde prácticamente la existencia del perro, infinidad de científicos, infinidad de estudios han tratado de dar con ese gran enigma. ¿Cómo hablan los perros entre sí? ¿Se comunican igual qué los humanos? ¿Qué se dicen dos perros cuando se ladran enfurecidamente?, estas preguntas aún no tienen respuesta, lo único que tienen es una Teoría. Cuando dos perros se ladran enfurecidamente nuestra lógica inmediatamente nos lleva ha pensar en la discusión, tal y como pasa con los humanos, que nos ponemos a gritar como locos. Todo el mundo que está viendo a esos perros, pensará inmediatamente que están teniendo una disputa, pero… ¿Por qué piensan en eso? ¿En qué se basan?, ésta respuesta es de fácil solución, todos los presentes inmediatamente pensarán que esos dos perros se están agrediendo verbalmente y que si no se los separa rápido terminarán peleándose, y no se equivocan al cabo del minuto los perros pasan a la pelea, ¿Cómo es posible qué toda la gente pensase lo mismo? ¿Por qué motivo los perros hicieron lo que la gente estaba pensando?, aquella gente eran personas normales, ni científicos, ni psicólogos ni etólogos caninos, toda ese gente llegó a esa conclusión basándose en Teorías escritas por personas como las antes mencionadas, y por supuesto la forma de actuar de los dos amigos caninos reveló muchos sus intenciones.
No hace mucho me ocurrió una cosa que me dejó bastante pasmado y me hizo pensar en el lenguaje canino.
Acababa de meterme en la cama sobre las 2 de la madrugada como de costumbre, la ventana de mi habitación da al jardín y como todas las noches me asomé para ver si mis perros estaban ya durmiendo, es una vieja manía que tengo que si no lo hago no me deja dormir tranquilo. Me asomé y observé que todo era como las demás noches, mi Samoyedo durmiendo encima del tejado de su caseta, mi Roug Collie panza arriba en la hierba del jardín y mi Pastor Alemán con su peculiar forma de dormir sobre las escaleras que bajan hasta el jardín, en ese momento algo muy grave debería pasar para que ellos se despertasen. Me metí en la cama y me puse a darle vueltas en mi cabeza el tema de la comunicación canina, y justo en ese preciso instante escuché a lo lejos unos grandes aullidos mezclados con ladridos, yo diría que se trataba de algún Siberian Husky o un Alaska Malamute, el sonido era leve pues estaba ha bastantes metros de allí pero se oía perfectamente, y segundos después escuché las pezuñas de mis perros correr por todo el jardín y respondiéndole con grande ladridos, supuse que no se trataba de ningún merodeador pues no ladraban a un punto fijo, sino que estaban corriendo libres por el jardín y dándole la espalda a la valla o la puerta , segundos después mis perros callaron e inmediatamente el perro que se encontraba ha muchísimos metros de nosotros, se puso nuevamente ha soltar aullidos y ladridos justamente cuando paró de nuevo mis perros volvieron a responderle. Aquello me desconcertó, y llegué a la conclusión que mis perros estaban teniendo una larga charla con aquel perro desconocido. Es curioso que los perros hablen con sus congéneres lejanos de esa forma, si lo miramos es todo lo contrario al ser humano que no habla con desconocidos y si oímos a alguien hablar a lo lejos no nos ponemos a dar voces para entablar amistad con él, y mucho menos no nos despertamos a las 3 de la madrugada para hablar con alguien que estamos oyendo hablar a una distancia enorme. En ese momento me hubiera encantado ser un perro para poder meterme en la conversación tan interesante que mis perros mantenían con el extraño perro, todo esto sucedido me hizo abrir los ojos
Gracias a todo esto he podido descubrir la forma de comunicarse un humano con otro empleando el lenguaje de los perros, el Ladrido o el Aullido.
Mi leguaje no es muy acertado pues supongo que ni siquiera se acerca al de los perros , pero puede ser divertido a la par que curioso ver como dos personas se comunican empleando el típico ó >AUUUUU>.
Mi lenguaje está basado en el típico Código Morse el cual la mayoría conocemos, pero que muy poca gente es capaz de comunicarse empleando dicho lenguaje.
Para los que no sepan que es el Código Morse voy a tratar de explicárselo, éste código está basado en tan sólo dos cosas, el punto y raya. Gracias a éste curioso sistema los humanos pueden comunicarse con cualquier cosa ya sea encendiendo o apagando lo bombilla, con un silbato, con algún instrumento musical y en general casi todo tipo de cosas.
Bueno, pues mi leguaje está basado en el mismo sistema, solo que en vez del típico punto y raya, la forma de comunicarse con el mío será el ladrido o el aullido. En mi cuaderno donde tengo toda mi teoría sobre esto están apuntadas todas las letras con todo lo necesario para hablar con otra persona, pero para no extenderme os pondré un pequeño ejemplo:
Para la letra A daremos con nuestra voz un GUAU y después un AUUUUUU.
Para la letra B daremos con nuestra voz un AUUUUUU y después un GUAU.
Para la letra C daremos con nuestra voz un GUAU luego GUAU y después AUUUUU.
Así aremos con todas las letras hasta finalizar todo el abecedario, por supuesto claro está que cuanto más alejada sea la letra más larga será la combinación que hay que hacer para pronunciar esa letra.
Ahora llega el momento de ponerlo en práctica con algún compañero de confianza y que le interese la comunicación canina, sino queremos estar soportando las risas de nuestro compañero durante toda la practica.
Después de dominarlo es hora de usarlo frente a familiares. Los graciosos se dignaran a criticar pero los más curiosos querrán saber que hacemos o simplemente tratarán de dar con la solución del lenguaje que estamos empleando, lógicamente sin dar pistas nadie será capaz de dar con la solución por muchos estudios que se realicen, pues aunque ha sido sencillo de crear es extremadamente difícil dar con la solución, debido a la gran combinación de ladridos y aullidos que damos.
Como ya hemos visto, el lenguaje que he inventado es prácticamente imposible de averiguar, al igual que el de los perros. Con esto no estoy diciendo que el lenguaje de los perros tenga nada que ver con el famoso Código Morse pero podemos hacernos a la idea de lo difícil de averiguar que puede ser si no somos perros, los amigos caninos emplean su lenguaje que ellos han inventado utilizando los únicos medios que tienen, pues en algún momento de la vida pensaron que era necesario comunicarse entre ellos y deberían averiguar como hacerlo. Lo que si me arriesgo ha decir es que nunca nadie será capaz de descubrir su lenguaje, pues si el sistema que yo he inventado es difícil de averiguar con tan sólo dos palabras imaginaros lo difícil que es descubrir el de los perros debido a que el aullido puede ser más o menos largo, el ladrido más o menos alto, un ladrido finalizando con un aullido y después el gruñido terminando en ladrido. Como vemos es un revoltijo de incógnitas que si no se es perro jamás podremos dar con la solución.
Samuel Rodríguez Alcázar.
Respuesta de Orlando
Hola Samuel, interesante e ingenioso tu artículo.
Vamos a aclarar que cuando te refieres a la conversación canina mediante el
ladrido estás haciendo referencia a la famosa "cadena de media noche", como
la bautizara Walt Disney tan acertadamente.
Existen en el repertorio de las vocalizaciones caninas una serie de
elementos más o menos traducibles, entre ellos el tono y la longitud de los
ladridos nos dan señales claras de qué es lo que están diciendo de ellos mismos.
La cadena de media noche (vamos a adoptar ese nombre dado por Walt) tiene
muchos componentes evolucionados del aullido, es decir, son una versión
modificada de los típicos aullidos de lobo, los cuales tienen como función
coordinar reuniones de clanes y transmitir información. Nuestros perros han
desarrollado por presión de selección su capacidad de ladrar más allá de un
lobo, y es por eso que los aullidos lobunos pasan a ser una especie de
ladridos aullados, o aullidos ladrados, es decir, ladridos largos que se
funden en aullidos. Pero en definitiva, se trata del mismo sistema de
comunicaciones.
Lo que llamamos el "canto del lobo" tiene la misma función que la
comunicación coral en nuestros antepasados, y los ladridos con sus golpes
rítmicos serían algo similar a los tambores africanos.
En este contexto, nuestros perros emplean la cadena de media noche para
entablar una conversación. Lo que el lobo hace con aullidos y armonías
musicales y secuencias de ritmos.
Crease o no, los aullidos tienen una lógica que se repite y es que las
armonías creadas por el conjunto vocal indican la ubicación en las
jerarquías de quienes integran el coro y su relación con los demás. Los
contrapuntos tienen a su vez la capacidad de transmitir datos, pero hasta
la fecha todo eso está en estudio, y espero que algún día pueda develarse
ese misterio. Lo que sí sabemos, es que cada lobo tiene un canto único que
lo identifica, y a su vez, realiza variaciones que parecen tener como
objetivo la transmisión de un mensaje.
Nuestros perros recrean entonces el canto del lobo mediante la cadena de
media noche, y hay una cosa más de la que quizás no te percataste
claramente: la noche a que te refieres en tu anécdota era una noche de luna
llena, ¿quieres apostar?.
Me gustó tu artículo y si te parece podemos ponerlo en la revista con tu
firma y mi comentario sobre el mismo.
Te mando un abrazo.
Orlando