Nota editorial Lagash Esta nota la escribí para una revista especializada en febrero del 2000, cuando falleció quien fuera el canino de cine más hábil que adiestré en toda mi vida. Desde la comedia hasta el género de suspenso, Lagash se convirtió en el canino más admirado por cuantos directores con quienes trabajó. Bájate aquí un video de Lagash encendiendo un aro de fuego a gas a los 11 meses de edad Adiestro caninos desde que tenia 17 años, he incursionado en etología y técnicas de adiestramiento avanzadas, y hasta desarrolle varios testes de comportamiento. Quería preparar un gran canino para cine, que fuera lo mejor que había hecho hasta ahora, para eso debí realizar una gran selección, mas de 400 cachorros testeados y unos 600 pretesteados, analizando líneas de sangre, y observación de progenie. Por ese tiempo una asociación de dobermanistas llamada ACEDA realizo una copia del denominado WAC en EEUU, que es una prueba de aptitud de trabajo. Estuve en las gradas, libreta en mano, anotando todas las reacciones de todos los dóbermanns en cada una de las pruebas. Conozco la reacción de un canino con mirar la posición del cuerpo, y puedo evaluar su personalidad sin que ningún juez me explique los resultados. Me llamaron poderosamente la atención dos ejemplares, los Gran Campeones Toshi Red Del Samurai y Flaming Black Del Samurai (padre del anterior), por su personalidad segura, elegante, firme y tranquila, pero a la vez curiosa y escrutadora de cada situación. Cuando di con la camada de Lagash examiné a todos los cachorros y Lagash se destaco, atento, seguro, despierto y además hermoso, era hijo de Flaming con una Hija de Toshi, quien a su vez es hijo de Flaming también (line breeden). Por supuesto que el criador no quería venderme ese canino, era uno de los dos más lindos de la camada. Insistí durante muchos días, porque él tenia que elegir solo a uno para quedárselo, y finalmente decidió quedarse con el otro que era marrón, y pude comprar (en aquel momento a muchos dólares por cierto) a este monstruoso negro de huesos enormes y mirada atrevida. Le realice cirugía con uno de los cirujanos plásticos más notables del país, quien viaja a EEUU y México solicitado por criadores de allá para realizar operaciones estéticas, lo opero en Olivos dejándole una imagen directamente preciosa. Un día se ahogo con un pedazo de carne y cuando pude llegar a sacárselo estaba ya en paro cardio respiratorio, le hice masaje cardiaco y respiración boca a boca hasta que volvió a estar con los vivos, minutos después estaba metido entre mis brazos pidiendo caricias, mi relación con él fue mucho más unida desde esa noche. Comencé paso a paso, desensibilizacion programada in vivo al fuego, luces, alturas y explosiones, educación básica y estimulación temprana, a los 3 meses de edad sabia los primeros ejercicios, a los 5 meses realizaba mensajes y llevaba un apport con fuego en la boca, a los 7 meses, saltaba, cortaba sogas de alguien atado, saltaba fuego, y decenas mas de ejercicios. A los 11 meses filme un video de presentación de esta estrella, hacia de todo, incluso una secuencia donde trepaba por una empinada escalera de pintor, subía por un techo, saltaba por una ventana de un segundo piso, ingresaba a una habitación donde una nena estaba atada en una silla y cortaba las sogas, en otra imagen en cámara lenta se veía como Lagash atravesaba un aro a gas llevando en la boca un aport con fuego en las dos puntas, el gas estallaba en el aire mientras esa hermosa masa negra emergía elegantemente volando entre las llamas. Era un canino potente y elegante, sus 50 kilos de masa muscular se movían con la agilidad de un gato, saltaba sobre una mesa sin hacer el menor ruido, nunca un salto exagerado, lo justo, si volaba para saltar 5,5 metros de profundidad lo hacia con una potencia máxima, si saltaba sobre una mesa lo hacia con lo justo como para caer suavemente en ella sin el menor esfuerzo, siempre estaba tenso, duro como una piedra por donde se lo palmeara, mirando con firmeza cada cosa que le indicaba para hacer, le encantaba el trabajo, era su vida y su locura. A los 2 1/2 años se le declaro una enfermedad hepática que parecía terminal, llego a pesar 23 kilos, una tarde, entre un análisis y otro, esperaba mi turno y me llegue a una plaza a una cuadra de la clínica donde se atendería a Lagash para una ecografía, sentado yo en un banco se apoyo en mi pierna y le pedí que no me abandonara tan rápido. Increíblemente, sobrevivió a lesiones hepáticas graves, con un shunt entre la vena hepática y la vena cava ante el desconcierto del clínico, el ecografista y el cardiólogo que lo atendían, y volvió a su peso con la energía de siempre. Cuando se filma, se deben encadenar una serie de ejercicios combinados para hacer creíble un libro. Por ejemplo, si el libro dice que el canino entra en la sala y se lleva las llaves del auto, se ordena al canino paso a paso avanzar, detenerse frente a la mesa, poner las patas sobre la misma, tomar las llaves con la boca, y salir del cuadro por donde entro, se practica esa secuencia varias veces y luego se filma reforzándolo con indicaciones paso a paso, Lagash memorizaba toda la secuencia en unos pocos minutos y la repetía de la misma manera durante las tomas, no necesitaba casi ninguna orden, incluso comenzaba antes de que yo se lo indicara al oír la voz del director "acción", y dejaba todo lo que estaba haciendo para venir conmigo al oír "corten". Trabajaba entre 70 técnicos, luces, cámaras, pantallas, grúas, y demás equipos sin distraerse jamás, solo el y yo, nada ni nadie existía en medio de esa relación, las explosiones de efectos especiales no lo afectaban, ni el fuego ni la gente ni nada, su mundo en el estudio era solo yo, su amigo... cuando interactuaba con un actor yo le ordenaba mirarlo y ladrarle, pero su mente estaba conectada conmigo, miraba al actor pero con el resto de los sentidos puestos en mi, y no le importaba que fuera un actor o un maniquí, porque el solo estaba conmigo en el rodaje. Confiaba tanto en mi, que bastaba que le hablara para tranquilizar cualquier miedo, para calmar cualquier dolor. Cuando un dobermann demuestra dolor es porque el dolor es realmente insoportable. Recuerdo que una vez en un rodaje, Lagash cayo mal y se lesiono una pata...lanzó un grito y salió con la pata en el aire del decorado, lo alcance y empecé a masajearlo mientras revisaba si no había huesos rotos, al ver que no, que era muscular y tendinoso, le di masajes diciéndole "ya esta, ya paso todo, papá esta con vos, ya esta..." el equipo de dirección estaba mirando cuando Lagash se entregaba a mis manos con total confianza, lamió mi cara, y apoyo confiadamente su pata en el suelo, minutos después seguía filmando como si nada hubiera pasado. Era una estrella con camarín propio, donde descansaba en las pausas del rodaje. Solamente él pudo hacer creíble la interacción de un canino con dibujos animados, solo él podía hacer los gestos que hicieran parecer que realmente veía a las caricaturas en Dibu La Película, y solo él hizo que Diego Lerner (dueño de Buenavista Entertainement – Disney en Argentina) dijera "yo vi los mejores caninos de la Disney en EEUU y nunca vi un canino de semejante nivel". Admirado, respetado y querido por todos los directores con los que trabajo, era un canino hosco con los desconocidos, no era para nada simpático porque solo estaba conmigo, con Damián (mi asistente) o mi ex mujer quien también trabajaba en los rodajes, sin embargo no necesitaba ser amable con los demás para que lo quisieran, porque tenia una personalidad arrolladora. "Lagash es un genio" decía Alejandro stoessell, "es el mejor actor que dirigí en mi vida, nunca me trae problemas" decía Carlos Olivieri, "me da no sé que seguir haciendo tomas, pero las hace tan bien que me da pena no tener mas opciones filmadas" decía Henry. Dediqué una parte de mi vida a él, a cambio de eso el dedicó su vida entera a mi. Dediqué todos mis conocimientos a él, a cambio de eso él adquirió conocimientos nuevos hasta el último día por mi. Estuve a disposición suya gran parte de cada día, a cambio de eso él puso a disposición mía todos y cada minuto de sus días. En definitiva, le di mucho pero a cambio de eso él lo dio todo. Fue mi amigo y mi obra, demasiado para perderlo todo en unos minutos. En él reflejé todo lo que sé, todo lo que aprendí a lo largo del adiestramiento de cerca de 1000 caninos y cientos de libros de comportamiento. En el termino de unas horas Lagash paso de ser un canino listo para filmar con alegría en cualquier momento a un canino en medio de una emergencia en la clínica entrando y saliendo de dos paros mientras yo le seguía pidiendo un esfuerzo mas, uno mas de los tantos que hizo por mí en cientos de horas de trabajo juntos, soportó el dolor tendido mirándose el abdomen y mirándome a mi, esperando una respuesta mía, hasta que con las evidencias del daño irreversible interno y el pedido del medico veterinario le dije "esta bien, sacrificalo, ya no puedo pedirle mas, hizo demasiado por mi"... me quede acariciándolo y hablándole al oído mientras recibía la ultima inyección de su vida y mis lagrimas mojaban su cuello, "esta bien, ya paso todo, no estas solo, papá está con vos...todo esta bien", con su cara apoyada en la mía cerró los ojos confiando una vez más en que todo lo que yo hiciera sería lo mejor para él, y escuche como su respiración se hizo mas pausada, una a una a lo largo de ese último abrazo, hasta que se alejo a un lugar donde espero encontrarlo alguna vez. No hace falta decir que estoy llorando mientras escribo esto, mi hija duerme al lado de la computadora y todavía no sabe nada de esta gran perdida, así que trato de secarme las lagrimas por temor a que abra los ojos y me vea y entonces deba decírselo en malas condiciones. Tengo acá en casa varias hijas y nietos de Lagash, Shila, una de estas hijas, la mas parecida a él en su carácter, actitudes y aptitudes hacia el trabajo, terminara el rodaje de Furia Siniestra, la película que Lagash estaba filmando en estos días. Tal vez, no se en cuantos años, algún día nazca un descendiente de él que se le parezca mucho, incluso que sea igual en sus condiciones intelectuales y afectivas, pero Lagash será siempre único, para todos los que lo conocieron es El Gran Lagash, el que arremetía con fuerza contra el fuego cuando yo lo alentaba diciendo "vamos hijo que podes", nunca un calificativo tomo tanto significado para mi..."hijo"... increíble que un entrenador profesional, con 23 años de experiencia y unos 1000 caninos adiestrados, diga esto que parece reservado a los dementes, pero si... era hijo de mi tiempo, mis conocimientos, mi pasión y mi amor por el... Orlando